sábado, 25 de abril de 2015

Mi antropófago deglutido


Afanosamente
clavas las uñas en mi carne

Antropófago bestial
Desprendes mis costillas
Como si fuera mi ropa interior
Con calma histérica
Inyectas tu sonrisa criminal
A modo de anestesia poco efectiva.
Noto la retirada de tus colmillos
exponiéndome los huesos.
Y luego cada tortura
Nada pasa desapercibido
Y quedas progresivamente
-decadente- en evidencia.
Sangro, caníbal mío.
Como si fuera sudor discurriendo,
Empapando mi camisa 
De un rojo ferroso y visceral.

Ni tu lo resistes,
Ni yo creo poder aguantarlo.
Era tan sencillo engañarse
"Lo hace por amor" "Es el disfrute mutuo"
Pero en tu vileza, solo tú hallas regocijo.


Prisionero en tus fauces

ideé mil y una formas de matarte...
Ninguna efectiva.
Hay que controlar el espasmo
  Para poder clavar la daga definitoria. 
No fui capaz de cruzar tu grasa.

Si desprendió el corazón
¿Dónde puedo atacar?
Tu cerebro, pensé
Pero ya lo habías vaciado
Me vi indefenso y a tu merced 
-para variar-
Seguías salivando 
Empapándo(me)te en mí.
Para deglutir hasta mi última pestaña
Enroscados en la cama.
Y aún tu dominación
Tu ansia desgarradora
Yo también te probé
Te devoré la pudicia y la razón
Te convertí en una alimaña sobre-excitada
Y deglutí hasta el último 
reflujo pasional de tu alma podrida.

¡Quién lo diría!
Fui más fuerte, o en todo caso más astuto:
Sólo bastó un burdo plan,
Carne fresca sólo para ti.

Can insaciable
Ya no fuiste más el perro guardián
Mermando mi avance
Comiendo, lamiendo y exitinguiéndome
Lenta y sádicamente.
¿Te acordarás cómo actuaste conmigo?
Cuando se me acercaban
-cual si fuera tu posesión-
Aullabas y gruñías vil licántropo
Pero no eras tan rudo ¿Verdad?



Y al único que te atrevías a morder
-¿Quién habrá sido?-
Aprendió a engrosar el cuero para sobrevivir
Desarrollé espinas, zarpas y escamas. 
Aun así fue un proceso lento y tortuoso
En el que por lo general perdí
La dignidad, la independencia y el orgullo.

¿Te acuerdas como succionabas
La alegría de mi torso?
¿La dicha entre mis dedos?
¡La juventud de mi entrepierna!


Entre almohadas y agasajos
Cual romano
Exigiendo "los mayores y mejores",
Siempre irás un paso más lejos 
En tu patológica violencia
-Sed irremediable de sangre-
Sádico crónico. Irreflexivo y pélvico

Mi carne extraña, por desgracia, tus labios
Mis rincones quieren ser masticados.

¿Será por eso que me hice a la costumbre 
de morderme las uñas?


Ave Caesar Morituri Te Salutant

No hay comentarios.:

Publicar un comentario